Cata de Cortes criollos de Vacuno Argentino



Restaurante La Fitorra
Viernes, 30 de Octubre de 2015

La Argentina es un país de vanguardia en la crianza y exportación  de carnes de vacuno, siendo muy valoradas por su sabor y calidad.  Y también es conocida por la habilidad de sus cortes, que hacen posible obtener un mayor aprovechamiento gastronómico de las distintas partes del animal. 
En el restaurante La Fitorra, con la familia Colombini vamos a conocer el despiece de la res y sus cortes al modo de un “Carneador argentino”  como Julio, y escuchando las explicaciones de Luis Colombini. A la vez que disfrutaremos de un excelente asado.
Con las cervezas de bienvenida, y una vez todos reunidos comenzaremos con:


Entrantes a centro mesa:

Empanadillas Criollas

Chorizo y morcilla

Mollejas


Y a continuación los diferentes cortes en su punto de asado.

Entraña 
        Parte del diafragma pegado a las costillas. Es un corte muy popular por su rápida cocción y sabor.

Vacío
    Es el corte ubicado en la región lateral del cuarto trasero de la res, entre las costillas falsas y los huecos de                                                    las caderas. De carne fibrosa y jugosa.

Asado de Tira
Costilla cortada transversalmente con infiltraciones de grasa



EL Golpe de vodka



Para continuar con Cortes Clásicos


Chuleta

Lomo Alto ó bife ancho

Lomo bajo o bife angosto


Postre

 Helado de Limón “Bajativo”


Pastissets de Tots Sants



Vino tinto Santa Julia, de Mendoza, Argentina, variedad Malbec
 Vino de gran expresividad, con intensos aromas a cerezas y ciruelas, notas especiadas y final muy equilibrado.










CORTES DE CARNE VACUNA (RES)

.



















01   - Nalga de adentro
01a - Nalga
01b - Tapa de nalga
02   - Nalga de afuera
02a - Cuadrada
02b - Peceto
03   - Colita de cuadril
04   - Bola de lomo
05   - Osobuco / Jarrete / Morcillo trasero / Garrón
06   - Tortuguita
07   - Carnaza de paleta
07a - Paleta / Espaldilla
07b - Palomita de paleta / Llana
08   - Cogote
09   - Espinazo
10   - Aguja / Roast Beef
11   - Azotillo
12   - Osobuco / Brazuelo / Morcillo delantero
13   - Falda
13a - Tapa de asado
13b - Asado de falda
14   - Marucha
15   - Bife con lomo
15a - Bife angosto / Chuleta (sin hueso se llama Entrecot o Bife de chorizo)
15b - Lomo / Solomillo
16   - Bife ancho
16a - Ojo de bife ancho
16b - Tapa de bife ancho
17   - Cuadril
17a - Tapa de cuadril
17b - Corazón de cuadril
18   - Asado / Costillar
19   - Entraña
20   - Matambre
21   - Vacío


                        VÍDEO DEL DESPIECE DE UNA RES



    Aquí tenéis, en tres capítulos, el despiece entero de media res por un experto carneador argentino, con explicación exhaustiva de todos los cortes.



                       


                                                              Parte 1




                                                               



                                                                    Parte 2







Parte 3







                                                           Y UN POCO DE MÚSICA

                                    CUARTETO CEDRÓN "Los ladrones"



                                      CUARTETO CEDRÓN   "Polka de la tarjeta de cartón"









                                               

Así fue, Cata de la Cocina Napolitana


La Cantinella
17 de julio de 2015

Vídeo realizado por Carmine D'Anna sobre nuestro menú




                                                    Crónica de Salvador Torres

Hora de comer, un caluroso viernes 17 de Julio del A.D. de 2015. Llenos de curiosidad gastronómica y propicios a la diversión, fueron llegando los comensales al Restaurante La Cantinella. La familia D'Anna Amodeo nos había prometido una degustación de los platos clásicos napolitanos y que rara vez se encuentran en los llamados re  “Restaurantes Italianos”.  Íbamos a catar “La Vera Cucina Napulitana”, aquello que madres y abuelas preparaban en casa los día de  fiesta y algunos platos más comunes  y sencillos pero muy desconocidos para nosotros.

Después de las cervezas de bienvenida nos sentamos en una larga mesa capaz para veinticinco comensales, y comenzó el banquete.

La primera llegada fue un plato de Flores de Calabacín rellenas de ricotta, mozzarela ahumada, scamorza  y jamón de Parma, rebozadas y fritas con una maestría asombrosa, una textura crujiente magnífica. Verdadera delicia.

Siguió una segunda sorpresa, una Pizza  Montanara, masa  frita, abuñolada , con una salsa de tomate sabroso criado en la tierra volcánica del Vesubio albahaca fresca. Magnífica, para comer con las manos.

Las copas se llenaban constantemente un un fresco Asprinio D´Aversa, blanco con fondo de corteza de limón, viñas cultivadas en altura con escaleras de hasta 20 metros altura para vendimiarlas.

En esas estábamos cuando llego la tercera campanada, Zuppetta di Cozze. Un delicioso guiso de clotxinas, pulpo, almejas y gambas, con costrones de pan frito y un fondo de tomate de tal sabrosura que los asistentes mojaban pan en el entusiasmados.

De pronto el vino blanco que estábamos bebiendo apareció en las copas en su versión espumosa, herencia de cuando los franceses estaban en Nápoles y quisieron hacer champán con la uva Asprinio. Curiosa versión. 

En un golpe gastronómico maestro apareció de repente el O´rru. La Bracciola Napolitana la versión del estofado de carne de vacuno en forma de filetitos enrollados y rellenos de pasas, piñones, perejil y parmesano, con ñoquis especiales de patata violeta (Perú de repente) y una salsa magnífica donde se notaba el tomate de tierra volcánica.

Cambió el vino por un tinto Gragnano suave, fresco, joven y algo de carbónico natural  El eco de las conversaciones, con el calor del vino y la comida iba subiendo de tono, siempre amistoso y las caras resplandecían de satisfacción.

Nuestro habitual y protoritual del golpe de vodka helado (Moscovskaya, por supuesto)

Y el plato fuerte y más sencillo de todos, Pasta e Fagioli con Cozze. Cuando en Nápoles se vendía la pasta en los mercados en sacos, en el fondo de estos iban quedando trozos de los fideos, macarrones , etc… que contenían. Pues bien, con la mezcla de los distintos residuo rotos de las diversas pastas secas que contenía, con habichuelas, un fondo de tomate frito, caldo de pescado y unos mejillones, se confeccionaba este plato. Fuerte, contundente merecedor de cerrar el banquete.

El postre, auténtica repostería napolitana, y con sorpresa a la Sfocciatella y el Babá esperados, les acompañó una Pastiera Napolitana, regalo de María La Mamma. Pastel de laboriosa ejecución pero con resultado fantástico para los más golosos.

Café italiano, los digestivos habituales donde nunca falta una copa de Lagavullin , de Gran Duque de Alba ó de Anís Machaquito, los puros y cigarrillos se fumaron en el exterior en amigable cháchara, mientras en el interior la armonía era perfecta.

Salió la Mamma de la cocina, muy cansada  pero con una gran sonrisa en el rostro, y recibió los muy merecidos aplausos y felicitaciones. Y así transcurrió la Cata y así la cuento. Creo que esto se parece mucho a la felicidad.

La Asociación Gastronómica Catas y restauración de COACV



Sofía Loren haciendo pizzas el "El oro de Nápoles", de Vittorio de Sica





Roberto Murolo, "Luna Caprese"



Y Pino Daniele , "Napule è"








Cata de la Cocina Napolitana


Restaurante  La Cantinella
Viernes 17 de Julio de 2015

Con la  familia D´Anna Amodeo vamos a probar la verdadera cocina napolitana, guisos que rara vez se pueden encontrar en los genéricamente llamados  “restaurantes italianos”. La napolitana es una cocina  mediterránea  pero con toques muy personales a la vez que tradicionales. El litoral con sus productos del mar y el interior donde las llanuras y los acantilados, y las zonas con la tierra volcánica del Vesubio, producen frutas y verduras, ganadería y cereales, vinos y licores muy característicos.


Comenzaremos con las propuestas de María, La Mamma:

Entrantes a centro mesa:



Pizzetta montanara
Pizza frita con una salsa de tomate albahaca y parmesano




Fiori di zucca
Flor de calabacin relleno de ricotta, mozzarella y prosciutto di parma




Zuppetta di cozze
Suquet de, almeja, pulpo, mejillones y gambitas con tomate napolitano de tierra volcánica y pan frito







Gnocchi de patata violeta al ragú con "braciola" napoletana
Gnocchi de patata violeta con salsa ragú con rollitos de ternera rellenos de pasas, piñones, ajo perejil y parmesano


Golpe de vodka, y el plato fuerte




Pasta e fagioli con cozze
Pasta con alubias y clochinas



Postre centro mesa:





Repostería napolitana, Babá, Sfocciatella

Licor de cuatro cítricos napolitano casero



Vinos:

Asprinio d'Aversa como vino blanco
L’Asprinio : con un fondo lejano de limón, en sus dos versiones seco y spumante . “Un vino "allegro, leggero, brioso" (Veronelli), uno spumante elegante, eccezionalmente buono, molto ricercato per la sua naturale freschezza.

Rosso frizzante naturale Gragnano en tintos.

La zona de producción  es la península Sorrentina, uva Piedrirosso (80 %) color  rojo rubí variable en intensidad, con aromas  a violeta  y  fruta del bosque. Algo de carbónico natural.

Asi fue, el Arroz de la Albufera



Después de las enseñanzas y un paseo por la finca nos sentamos a comer un buen aperitivo valenciano con all i pebre, tomates del Saler, esgarraet, …

Y luego dos paellas una con la variedad Albufera, paella de la zona con pollo, conejo y pato y las verduras ortodoxas tavella, garrofó y bajoqueta.
La otra con variedad Bomba de mariscos y bajoqueta fina
Postres típicos del lugar y vinos valencianos.

Una divertida, instructiva y apetitosa comida donde se cumplió sobradamente la parte de la sociedad que habla de “Restauración” Buena armonía y relación entre los socios.



Arroz tipo bomba, bueno para ensaladas, guarniciones y cocina para comunidades. Necesita en todo caso de un sofrito potente. Si queremos hacer paellas ó arroz al horno.
Bueno para arroces melosos y caldosos cuidando escrupulosamente los tiempos de cocción.

En fin, un último consejo, buscad en los anaqueles de los supermercados y tiendas en general, los paquetes de arroz que lleven el sello DO Valencia.

Catas y Restauración
Junio de 2015

GALERÍA

Los arrozales


Juan Valero explicando las variedades del arroz Tartana

La taula

La paella de l'albufera




La paella de marisco







Paseo por la Albufera




Cata del Arroz de la Albufera

Finca L'Estell. El Palmar
Viernes 12 de Junio de 2015


Conocer y saborear el arroz de L´Albufera

Se trata de una jornada medioambiental y educativa para conocer el arroz del Parque Natural de la Albufera de Valencia. Su historia, las variedades, la plantación y el cultivo, la cosecha y posteriores tratamientos hasta su envasado y expedición.
Una vez terminada la parte didáctica, celebraremos una comida con la degustación de dos variedades de estos arroces.


La agenda de la actividad será la siguiente:

12,30 – Recepción de los asistentes en el aparcamiento de la entrada a la pedanía de El Palmar, junto a la parada de la línea 25 de la EMT*.

12:45 - Desplazamiento a la Finca L'Estell (a 1,5 km de El Palmar). El desplazamiento se debe realizar con vehículo privado.

13:00 - Explicación sobre el cultivo tradicional del arroz en Valencia, historia y formación del humedal de la Albufera, qué son los "tancats" dónde se cultiva el arroz y cómo funcionan sus riegos. Se explicarán las subespecies de arroz en el mundo y variedades, y para qué tipo de cocina/gastronomía se utilizan.

14:30 - Visita a las instalaciones de la Finca L'Estell: Barracas, caserío, secadero, almacén de producto terminado, etc.

15.00 –Comida, con aperitivo típico de la zona: all i pebre, ensalada de tomate valenciano y esgarraet con mojama,
Degustación de dos arroces, paella valenciana de L´Albufera con pato y una de marisco.

Vinos valencianos, café, dulces típicos de la zona y mistela. Y como siempre los digestivos habituales en Catas.

17.00 – Opcional, paseo en barca por la laguna de la Albufera desde el Tancat de Baldoví.


Más información en:

www.arroztartana.es
www.arrozestell.com

La jornada será el viernes 12 de Junio, que es cuando el parque natural y el cultivo del arroz están en su apogeo.




Aqui teneis una información sobre la familia propietaria de la finca extraida del blog:
http://hojasdeboj.com/2015/04/22/gorets-cinco-generaciones-de-arroceros/






"LOS GORETS, CINCO GENERACIONES DE ARROCEROS

La abuela Inés sirve y reparte los platos de arroz con delicadeza. Sabe de sobra qué quiere cada uno de sus comensales. A su hijo Gregorio le gusta la paella con abundante pollo y conejo. Al plato de su nuera Benita, esposa de Gregorio, no le puede faltar el garrofó y las judías verdes. Concha y Carmela, las hermanas solteras de Benita, son más delicadas de paladar. Las dos veinteañeras comparten esos días techo y mantel con la familia Ruiz Paredes. Están en edad de merecer y se nota por sus risas y cuchicheos.
Gregoriet, el hijo mayor de Gregorio y Benita, maneja con soltura la cuchara y no deja escapar ningún grano amarillo. A sus tres años se siente todo un hombrecito. Su hemanita Leonor, con unos pocos meses de edad, permanece en un sueño profundo, ajena a esta sobremesa familiar de finales de 1860. Años después llegarán Francisco, José y Vicente Ramón Ruiz Paredes para completar la saga de los Gorets, apodados así en honor a Gregorio Ruiz Moncholí, el patriarca familiar.



La familia Ruiz Paredes, en el padrón de Alfafar de 1860. (Archivo Diputación de Valencia)

Alfafar era en aquellos tiempos una localidad de poco más de 2.000 almas, situada al sur de la ciudad de Valencia. Todos se conocen. Nadie desconfía. Por ahí va don Tomás Piñol el boticario, don Fernando Mas el cura, don Rafael Azorí el cirujano, doña Micaela Guilllem la maestra, don Antonio Ferrandis el secretario… Son las fuerzas vivas de un pueblo de labradores y jornaleros como los Baixauli, Quilis, Puertes, Esteve, Romeu

Es sábado y la Bruja Avería se asoma por la pequeña pantalla ante miles de criaturas absortas. Ha pasado un siglo de aquella estampa familiar en torno a la paella de la abuela Inés. Un niño, a los mandos de un tractor, circula por la era, escampando con destreza el arroz todavía en su cáscara, para su posterior secado. No hay cole y esta noche jugará el Valencia de los Kempes, Tendillo, Saura y un barbudo manchego llamado Castellanos.

El pequeño del tractor es un tataranieto de aquella Leonor Ruiz Paredes de 1860. Él forma parte de la quinta generación de los Gorets, una saga de arroceros de Alfafar que conforman la empresa familiar S.A.T. Muceval. En los campos de la Albufera de Valencia, el amor a la tierra y el trabajo también se hereda, de generación en generación. Y ya son cinco las que han transitado por la Finca Estell, junto a la pedanía valenciana de El Palmar, desde que la compraran los hermanos Ruiz Paredes hace más de un siglo.


Embarcadero del Tancat de la Baldovina.

Destaca la explotación del Tancat de la Baldovina, que debe su nombre a su anterior propietaria, doña María Baldoví y Miquel, originaria de una adinerada familia de Sueca que contrajo matrimonio en 1922 con don Joaquín Manglano y Cucaló de Montull, decimoquinto barón de Cárcer y primer alcalde de Valencia tras la Guerra Civil. Casi nada. Un ‘tancat’ con embarcadero propio y comunicado directamente con la Albufera. Un lugar de esparcimiento y divertimento cinegético para nobles y realeza, y ahora dedicado al cultivo del arroz, que este cronista descubre en una gris mañana de marzo de la mano de uno de los tataranietos de Leonor Ruiz Paredes.
Las primera generaciones fueron eminentemente labradoras. Se dedicaban al cultivo del arroz, que vendían en cáscara y a granel para la industria. La quinta generación, en cambio, ha lanzado ya dos marcas al mercado, Tartana y Finca Estell, para para comercializar los productos directamente hasta el consumidor final, profesionales de la hostelería y familias.
“Cultivamos arroces más ecológicos, empleamos la escarda manual y secamos el arroz al sol y con la brisa del Mediterráneo, como antaño”
Los tataranietos de Leonor han recuperado las técnicas artesanales para la producción de sus arroces de alta calidad: Tartana y Finca Estell. Su tipo de grano absorbe el caldo y realza los sabores de una forma especial para deleite de sibaritas. “Cultivamos arroces más ecológicos, empleamos la escarda manual para retirar las malas hierbas y secamos el arroz al sol y con la brisa del mar Mediterráneo, como antaño”, añade nuestro cicerone Juan Valero por los inmensos arrozales, quien hilvana los detalles del cultivo del arroz con pasión. Y eso lo notan también los clientes cuando venden su producto en Suiza, EE. UU. o Australia, por ejemplo.


Los tipos de arroz que comercializa Tartana.

A pesar de su enorme extensión, el Parque Natural de la Albufera sigue siendo un paraje desconocido para los miles de urbanitas que pueblan la capital, a apenas una docena de kilómetros. Por ello, esta quinta generación de arroceros ha enfocado su explotación como lo han hecho las bodegas con el turismo enológico. El arroz tiene un valor añadido, es algo más que un paquete que viaja del lineal de un supermercado a la cesta de la compra. Tiene su propia cultura.
A través de su enseña principal, Arroz Tartana, esta empresa familiar valenciana participa en el Club de Producto Arroceando, un proyecto de la Federación Valenciana de Hostelería, que ofrece experiencias turísticas para poner en valor y dar a conocer el arroz en su propio hábitat “en una experiencia educativa y de ocio-turismo cultural” en la Albufera de Valencia.
El perfil de cada uno de los primos que conforman la quinta generación es variado y, a la vez, complementario, lo cual les permite ocupar puestos de responsabilidad de cada una de las áreas de la empresa. Todos ellos rondan entre los 27 y los 37 años. De todas formas, como empresa familiar y pequeña, cuando toca arremangarse, nadie se escaquea.


Juan Valero señala la placa que recoge la historia de las barracas de l’Estell.
“Nuestro objetivo es mantener lo que por suerte nos han dejado nuestros antepasados, que lo trabajaron con esfuerzo, y mejorarlo”

La herencia familiar no sólo se transmite a través de los genes. La pasión por el trabajo y el amor a la tierra se contagia entre arrozales, a los mandos de un tractor, con el barro hasta las rodillas y llevando las cuentas con celo y previsión. Entre cucharada y cucharada de paella. “Fica’m el socarraet”.

Las dos mecedoras en el porche de las barracas de l’Estell.


Dos mecedoras se balancean ligeramente, acunadas por el viento, en el porche de las barracas de l’Estell. Quizás allí reposaban en tardes calurosas la tatarabuela Leonor, la bisabuela Filomena o el abuelo Juan Antonio Muñoz Sáez, buscando inspiración para sus obras de teatro.
Un tractor verduzco y cubierto de barro seco, recién utilizado para ‘fanguejar’, aguarda mudo el cambio de estación. Aún se oyen los ecos de las voces de los caseros de la finca, La Chata, el tío Bonico, el tío Cándido, la tía Barbereta…
Los dos títulos de las obras de Muñoz Sáez que coronan sendas barracas invitan a la ensoñación: “El cel encara és blau” (El cielo todavía es azul) y “La dolçor d’una llàgrima” (“La dulzura de una lágrima”). Las lágrimas son dulces y saladas, como los recuerdos."